Una nueva desaparición en el interior cordobés vuelve a encender las alarmas. Nikita Sierna, de 20 años, es buscada intensamente tras perderse su rastro el viernes en Santa María de Punilla. El caso, bajo la órbita de la Fiscalía de Cosquín, pone nuevamente en discusión la efectividad de los protocolos de seguridad y la rapidez en la respuesta oficial ante situaciones de riesgo para los jóvenes.
Nikita falta de su hogar desde hace horas y los recursos se concentran ahora en hallarla. Su descripción (tez blanca, 1,60 metros, vestimenta negra) ya circula en todas las dependencias policiales. Es un hecho que moviliza a la sociedad, donde la exigencia de respuestas claras a las autoridades se hace sentir.
El tiempo corre y la prioridad absoluta es que se utilicen todos los medios tecnológicos y humanos disponibles para localizarla de forma inmediata.
