Aunque la provincia no registra megaproyectos directos por los altos pisos exigidos, el Gobierno de Martín Llaryora busca insertar a la industria metalmecánica y de servicios locales como proveedores clave. Expectativa en el campo por la llegada del «Rimi» para las pymes agroindustriales.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi) se consolidó como el motor principal para la llegada de capitales de largo plazo en el país, concentrando desembolsos multimillonarios en minería, energía e infraestructura. En este escenario, este sábado 6 de junio de 2026, el ministro de Economía y Gestión Pública, Guillermo Acosta, ratificó que Córdoba avanza en una estrategia de adhesión plena para conectar el entramado fabril local con el derrame económico que ya generan estos proyectos en otras regiones del país, principalmente en el sector petrolero y gasífero del sur argentino.
Debido a que el Rigi exige un piso mínimo de inversión de 200 millones de dólares —una escala ausente en los sectores productivos tradicionales de la provincia—, la Provincia trabaja a través de la Agencia de Competitividad y de ProCórdoba para posicionar a las pymes locales. El canal de ingreso directo es el Cluster Petrolero, Gas y Minería de Córdoba, un conglomerado de firmas metalúrgicas y tecnológicas que ya realizan misiones comerciales a Vaca Muerta para colocar piezas de alta precisión, estructuras edilicias, servicios médicos de altura y logística especializada.
«El Rigi cambió la ecuación de inversión. Pasamos de regímenes donde el inversor se sentía traicionado a un esquema con estabilidad fiscal por 30 años y acceso directo al arbitraje internacional». — Sergio Arbeleche, especialista en minería e hidrocarburos (Bruchou & Funes de Rioja).
En paralelo, los sectores productivos cordobeses miran de cerca el Congreso de la Nación a la espera de la aprobación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (Rimi). Esta herramienta está diseñada a la medida del tejido empresarial de la provincia, ya que establece pisos de inversión radicalmente menores y accesibles:
- Microempresas: desde los 150.000 dólares.
- Pequeñas empresas: a partir de los 600.000 dólares.
- Medianas (Tramo 1 y 2): con escalas que van desde los 3,5 millones hasta los 9 millones de dólares.
Desde los sectores del agro, la industria autopartista y la metalmecánica consideran que el Rimi será la verdadera llave para reactivar las inversiones directas dentro del territorio cordobés, permitiendo modernizar plantas industriales y escalar proyectos agroindustriales con beneficios impositivos similares a los que hoy aprovechan las grandes corporaciones energéticas.
