El gobernador Ron DeSantis atribuyó la fuerte baja a la inyección de fondos públicos y al endurecimiento de los operativos policiales contra los cárteles. Durante el último año, las fuerzas de seguridad incautaron dosis de la «droga zombi» suficientes para matar al 40% de la población total del país.
Un drástico cambio de tendencia en las estadísticas de salud pública abre una luz de esperanza en el combate contra las adicciones en Norteamérica. Este martes 9 de junio de 2026, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, presentó un informe oficial que registra una histórica reducción del 46% en las muertes causadas por sobredosis de fentanilo durante el primer semestre evaluado. El reporte general elaborado por la Comisión de Médicos Forenses determinó además que el total de fallecimientos vinculados a estupefacientes retrocedió un 19%, destacándose marcadas caídas en decesos por consumo de metanfetaminas (31%) y cocaína (24%).
Desde la administración estatal adjudicaron los resultados al impacto directo del programa SAFE (Asistencia Estatal para la Erradicación del Fentanilo), un plan de financiamiento especial lanzado en 2023 que dotó de mayores recursos y tecnología a las divisiones de narcóticos de la policía. Según las cifras oficiales provistas por el Departamento de Aplicación de la Ley (FDLE), los operativos de saturación permitieron el secuestro récord de 600 libras de fentanilo puro y más de 65.000 pastillas derivadas, un volumen de letalidad masiva que —según las autoridades— equivale a la capacidad de extinguir a casi el 40% de los habitantes de los Estados Unidos.
Apalancado en estos resultados, DeSantis anunció que para el período fiscal 2026-2027 implementará una nueva partida de estímulos económicos para robustecer las fuerzas de seguridad locales. El esquema contempla elevar el salario inicial de los agentes penitenciarios a 28 dólares por hora, destinar 13,5 millones de dólares para incrementos en la policía estatal y renovar un fondo de 25 millones de dólares exclusivo para otorgar bonificaciones de contratación de hasta 5.000 dólares para los nuevos reclutas que se sumen a las divisiones de control fronterizo y lucha contra el narcotráfico.
