Las tareas de rescate continúan contrarreloj en Pereira y Cali, donde se concentran los mayores destrozos e intensas búsquedas de sobrevivientes. El Gobierno colombiano prioriza la ayuda económica internacional sobre el despliegue de personal técnico extranjero.
La cifra de víctimas fatales tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia ascendió a 224 muertos y cientos de heridos, según confirmaron fuentes oficiales. Los equipos de emergencia centran sus esfuerzos de búsqueda y rescate de sobrevivientes entre los escombros en el área metropolitana de Pereira y en la ciudad de Cali, donde el presidente Abelardo de la Espriella reportó al menos 188 personas desaparecidas en medio del despliegue que se mantiene activo durante la noche.
En el plano internacional, el mandatario salvadoreño Nayib Bukele informó que el Gobierno de Colombia rechazó de momento la llegada de contingentes de rescate extranjeros, señalando que los cuerpos de emergencia locales se encuentran totalmente desplegados y solicitando prioritariamente asistencia económica para las familias damnificadas. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, comunicó que las autoridades trabajan para ubicar a 164 ciudadanos españoles que permanecen sin localizar tras el siniestro.
Las labores de remoción de escombros e inspección de estructuras vulnerables continúan bajo estrictos protocolos de silencio en los puntos de colapso, mientras los organismos de socorro evalúan los daños en la red de servicios e infraestructura vial del occidente colombiano.
