El vapor Bertrand naufragó en el río Misuri durante la fiebre del oro y permaneció oculto bajo el barro durante más de un siglo antes de su excavación.
Un extraordinario descubrimiento arqueológico sacó a la luz una de las colecciones más importantes de la cultura material del siglo XIX en Estados Unidos. El barco de vapor Bertrand, que naufragó en abril de 1865 en el río Misuri mientras se dirigía a los yacimientos de oro de Montana, fue localizado 103 años después de su hundimiento bajo casi nueve metros de barro y sedimentos que preservaron su contenido de manera intacta.
El hallazgo se concretó en 1968 dentro del actual DeSoto National Wildlife Refuge gracias al trabajo de los buscadores de tesoros Sam Corbino y Jesse Pursell, quienes utilizaron magnetómetros de compuerta de flujo para detectar la estructura metálica. Durante las tareas de excavación desarrolladas hasta 1969, los investigadores lograron recuperar más de 250.000 objetos, entre los que se encontraban herramientas, indumentaria, medicamentos, alimentos en conserva y bebidas que aún conservaban su contenido original.
La colección, que hoy se exhibe en el centro de visitantes del parque nacional, es considerada por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE. UU. como una cápsula del tiempo excepcional. Al haber quedado sepultado en una capa anaeróbica de barro, el cargamento destinado a abastecer a los mineros y pobladores del oeste norteamericano ofreció una radiografía exacta de la economía, el comercio y la vida cotidiana de la época.
