La crecida del río Bhote Koshi destruyó viviendas y rutas en el distrito de Rasuwa, afectando también la frontera con China.
Una catástrofe natural afectó a Nepal y la región del Tíbet tras el desborde del río Bhote Koshi, generado presuntamente por un gran desprendimiento de hielo en la cuenca alta. El fenómeno provocó una avalancha de lodo, rocas y escombros que arrasó con localidades del distrito de Rasuwa y la región de Nuwakot, dejando un saldo provisional de al menos 160 personas fallecidas y más de 250 desaparecidos, entre los que se cuentan al menos 28 efectivos policiales.
La masa de barro y agua impactó de lleno en centros poblados, áreas de peregrinación y en la localidad de Syabrubesi, punto clave para las rutas de senderismo hacia Langtang. Ante la magnitud de los daños, el Gobierno de Nepal declaró la zona de desastre por un plazo de tres meses y movilizó al ejército con helicópteros y cuadrillas de rescate para la búsqueda de sobrevivientes, solicitando asistencia a la India y a China.
El impacto cruzó la frontera internacional hacia el Puerto Gyirong en Tíbet, donde se registraron severos destrozos y víctimas fatales. Frente a la emergencia regional, el gobierno chino dispuso un operativo de asistencia a gran escala. Especialistas en clima advierten que estos fenómenos extremos en la región del Himalaya se han intensificado de forma constante debido al cambio climático.
