El arresto se produjo luego de que OpenAI detectara los mensajes en el chatbot y alertara al FBI, organismo que derivó la denuncia a las autoridades brasileñas. El sospechoso fue liberado a la espera de peritajes forenses.
Un agricultor de 36 años fue arrestado en el estado de Espírito Santo, Brasil, luego de que OpenAI reportara ante el FBI sus interacciones con ChatGPT, en las cuales detallaba planes para asesinar a su hijo de 8 años y quitarse la vida. Tras recibir la alerta de la oficina federal estadounidense, el Ministerio de Justicia de Brasil coordinó el operativo que derivó en la detención del sospechoso en la zona rural de São Gabriel da Palha. Según los investigadores policiales, el hombre mantenía escaso contacto con el menor y se sospecha que el resentimiento por el pago de la cuota alimentaria habría sido uno de los móviles del presunto complot. Durante los allanamientos en su propiedad, las autoridades incautaron botellas con sustancias desconocidas y una cuerda con un nudo simulado, elementos que respaldaron las alertas emitidas por la plataforma.
Las conversaciones revelaron además que el usuario intentó eludir los filtros de seguridad de la inteligencia artificial para consultar sobre venenos como la ricina, además de planear eventuales ataques armados contra fuerzas de seguridad, escuelas e iglesias para provocar su propia muerte a manos de la policía. Tras permanecer 54 días bajo custodia preventiva, el sospechoso fue puesto en libertad bajo medidas cautelares —que incluyen tobillera electrónica y restricción de acercamiento a la víctima— mientras la justicia analiza la validez probatoria de los registros aportados por la empresa. El caso abrió un intenso debate jurídico sobre la responsabilidad de los chatbots en la prevención de delitos inminentes frente a los límites de la privacidad y la interpretación del derecho penal sobre actos preparatorios.
