Un estudio de Colossus Lab analizó tres escenarios posibles hacia los próximos cuatro años. Advierte que los trabajos cognitivos podrían perder salario y volumen frente a la automatización, mientras que el PBI registraría incrementos de hasta un 8,8%.
Un reciente informe elaborado por Colossus Lab analizó las proyecciones de la inteligencia artificial sobre el mercado de trabajo y la economía de la Argentina con miras al año 2030. Tomando como base un modelo del Anthropic Institute, el estudio evaluó el comportamiento del empleo, los salarios y el PBI en tres escenarios posibles (modesto, sustancial y extremo) para los próximos cuatro años, en un marco internacional signado por crecientes advertencias sobre el ritmo de desarrollo tecnológico y el aumento de inquietudes públicas asociadas al riesgo existencial de la IA.
De acuerdo con el documento, el impacto principal recaerá sobre las ocupaciones de tipo cognitivo —aquellas enfocadas en análisis, gestión, tareas administrativas, servicios técnicos y comerciales—, las cuales actualmente representan el 48,6% del empleo total en la Argentina y el 57,7% de la masa salarial según datos de la EPH. En el escenario proyectado más severo, el volumen de puestos cognitivos sufriría una retracción del 19,6% respecto de mediados de 2026, impulsando un aumento en la tasa general de desempleo hasta el 11,6%. En contraposición, los roles menos expuestos a la sustitución serán aquellos vinculados a la ejecución física, la destreza manual o la atención presencial, tales como los servicios de limpieza, la seguridad física y la reposición de mercadería.
Pese a los retos sobre la ocupación, el informe plantea un impacto positivo en la actividad económica general del país. Hacia el 2030, el Producto Bruto Interno registraría una aceleración estimada de 0,2 puntos en un contexto modesto, de 2,3 puntos en un escenario de adopción sustancial y de hasta 8,8 puntos en un escenario extremo de penetración tecnológica masiva en las firmas.
