Las precipitaciones récord provocaron mortales deslaves y desbordes en el área metropolitana, obligando a evacuar a casi dos millones de personas y cancelando cientos de vuelos comerciales.
El paso del feroz tifón Dujuan sobre el archipiélago japonés dejó una huella de destrucción y luto en la región oriental del país. De acuerdo con los balances oficiales confirmados por la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres de Japón, el ciclón dejó un trágico saldo de al menos cinco personas muertas, seis desaparecidas y 23 heridas, además de causar severos daños edilicios en cerca de 500 viviendas. Las víctimas fatales, reportadas en las prefecturas de Chiba, Kanagawa y Miyazaki, perdieron la vida trágicamente tras el colapso de sus hogares provocado por violentos deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas, mientras los equipos de rescate y la cadena pública NHK intensifican la búsqueda de los pobladores sepultados por el barro.
El impacto del fenómeno meteorológico fue de una magnitud histórica, registrando en la isla de Oshima un volumen de lluvia récord de 832 milímetros en apenas 48 horas, el mayor acumulado desde que se iniciaron las mediciones en 1991. La emergencia obligó a las autoridades niponas a emitir órdenes masivas de evacuación para más de 1,9 millones de habitantes en seis prefecturas clave, incluidas Tokio, Saitama y Kanagawa. La furia de Dujuan —que registró ráfagas de viento de hasta 180 km/h— paralizó el transporte internacional con la cancelación de unos 500 vuelos en los aeropuertos de Haneda y Narita, e incluso forzó el cierre anticipado de la Tokyo Game Show en Chiba, la convención de videojuegos más relevante de Asia.
