Aunque el índice general del INDEC marcó una mejora real del 0,7% mensual, los ingresos del sector privado registrado permanecen retrasados frente al costo de vida acumulado en el año.
La evolución salarial volvió a superar el ritmo inflacionario durante el mes de julio, aunque la recuperación continúa mostrando fuertes disparidades estructurales. De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el índice general de salarios registró un incremento nominal del 2,8% en julio, ubicándose por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mismo período, que fue del 2,1%. Con este resultado, los ingresos promediaron una mejora real del 0,7% y encadenaron su cuarto mes consecutivo por encima de la inflación mensual, acumulando una suba nominal del 21,8% en los primeros siete meses del año frente a un IPC del 19,3%.
Sin embargo, el desglose por categorías laborales expone la fragilidad de la dinámica salarial. Los sueldos del sector privado registrado subieron un 2,3% mensual y acumulan apenas un 17% de incremento entre enero y julio, quedando formalmente por debajo de la inflación del período. En contraste, la suba del indicador general estuvo traccionada por el sector público (3% mensual) y por los ingresos del sector informal o no registrado (3,9%), este último impulsado por dinámicas de recomposición volátiles. A este panorama se suma el deterioro del mercado de trabajo: con una desocupación fijada en el 7,9% y una informalidad que alcanza el 45,1%, los relevamientos privados advierten que la migración de asalariados hacia el cuentapropismo informal implicó pérdidas de hasta un 27,8% en el ingreso real promedio de los trabajadores.
