La sociedad cordobesa se despierta con una noticia que genera tanta indignación como preguntas: un lactante de solo 60 días de vida se encuentra en estado crítico debido a golpes en la cabeza. Este hecho, que salió a la luz tras el traslado del menor desde el Hospital Florencio Díaz al Hospital de Niños, vuelve a poner en el centro del debate la efectividad de las redes de contención y protección infantil en nuestra provincia.
Mientras el pequeño lucha por su vida, las autoridades intentan reconstruir lo sucedido. ¿Dónde fallaron los controles? ¿Por qué llegamos a este nivel de violencia en los entornos que deberían ser los más seguros? Esta situación valida la urgencia de una intervención estatal más agresiva y menos burocrática cuando hay menores en riesgo. No se trata solo de un caso policial, es una interpelación directa a las políticas de niñez: el tiempo de la justicia no siempre coincide con el tiempo de la vida, y en casos como este, la demora puede ser fatal.
