El oficialismo de Guillermo De Rivas se encolumnará en defensa de la UNRC, mientras que los sectores alineados a La Libertad Avanza, como Gabriel Abrile, evitarán participar de la protesta.
La cuarta Marcha Federal Universitaria en Río Cuarto no solo será un reclamo presupuestario, sino un fuerte escenario de disputa política local. El peronismo riocuartense, alineado con la estrategia provincial de Martín Llaryora, decidió elevar el tono contra la Casa Rosada. Se espera que el intendente Guillermo De Rivas participe de la movilización junto a su gabinete, reforzando su perfil crítico frente al ajuste nacional y diferenciándose de la oposición local.
En la vereda opuesta, el concejal radical Gabriel Abrile y otros dirigentes que recientemente se acercaron a La Libertad Avanza (LLA), como Pablo Benítez, confirmaron que no asistirán a la marcha. Esta decisión expone la incomodidad de los nuevos aliados libertarios ante un reclamo sensible para la ciudad. Por su parte, la rectora de la UNRC, Marisa Rovera, calificó la situación actual como «la peor crisis universitaria desde el regreso de la democracia», denunciando que la institución perdió más de 680 millones de pesos en transferencias de capital en las últimas horas.
