El dúo electrizó a casi 6.000 personas en la noche del jueves con una puesta en escena tan caótica como magnética. Enlazaron sus hits con un set de hard techno que transformó el recinto en una caldera sudorosa.
La locura y el pulso disruptivo de una de las duplas más potentes de la música urbana argentina volvieron a sacudir la Capital. Ca7riel y Paco Amoroso se presentaron este jueves por la noche en una Plaza de la Música colmada por casi seis mil fanáticos que agotaron las localidades para ser testigos de la presentación de su nuevo material. El regreso de los artistas se dio en un marco de altísima expectativa, consolidando el fenómeno global que iniciaron tras su icónico Tiny Desk y que revalidaron con tracks recientes de alto impacto en plataformas de streaming.
Fieles a su impronta teatral y absurda, la irrupción en el escenario rozó el delirio conceptual: las luces del complejo se apagaron a las 21:15 y, tras minutos de tensión y gritos, los músicos ingresaron acostados sobre camillas hospitalarias, desatando una ovación inmediata y una marea de celulares levantados que inundaron las redes sociales en cuestión de minutos. El show arrancó de inmediato con el groove funk de «No Me Sirve Más» y el hitazo «Dumbai», respaldados por una banda en vivo demoledora y afilada que convirtió la pista en un pogo interminable desde los acordes iniciales.
