Un estudio presentado en el Congreso Europeo de Dermatología reveló que el 95% de los videos virales sobre esta rutina contienen información engañosa y pueden dañar la barrera cutánea.
La tendencia de belleza de origen coreano conocida como «glass skin» (piel de cristal), que promete un rostro extremadamente luminoso, terso y sin poros visibles mediante la superposición de múltiples capas de cosméticos, encendió las alarmas de la comunidad médica internacional. Una investigación presentada en el Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV) de 2026 reveló que casi el 95% de los videos más virales en redes sociales sobre este método contienen afirmaciones engañosas, omiten advertencias sobre dermatitis de contacto y promueven rutinas complejas sin supervisión profesional.
Especialistas de la Universidad de Yale y de la Academia Estadounidense de Dermatología explicaron que la aplicación excesiva de tónicos, sérums y exfoliantes rompe el ciclo natural de la piel y compromete su barrera protectora, generando irritación, brotes de acné, rosácea y dermatitis. Asimismo, recordaron que la textura de los poros responde a factores genéticos y es imposible de eliminar por completo. Frente al uso masivo de cosméticos promovido por influencers, los dermatólogos recomiendan volver a rutinas básicas de cuatro pasos adaptadas a cada tipo de piel: limpiador suave, un principio activo específico, crema hidratante y protector solar diario.
