El presidente Javier Milei dio un plazo de dos semanas a Londres para frenar la exploración petrolera en el Atlántico Sur y confirmó que solicitará medidas cautelares ante el Tribunal del Derecho del Mar.
La administración de Javier Milei intimó de manera formal al gobierno del Reino Unido exigiendo la paralización inmediata de las actividades hidrocarburíferas unilaterales en la plataforma continental argentina, en especial las vinculadas al proyecto Sea Lion. La Cancillería argentina recibió la instrucción ejecutiva de fijar un plazo perentorio de dos semanas antes de activar un procedimiento de arbitraje vinculante bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Frente al eventual incumplimiento británico, la representación argentina acudirá ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para requerir medidas cautelares urgentes que impidan la explotación ilegal de recursos en la Cuenca Malvinas Norte.
El reclamo diplomático se ampara en las resoluciones históricas de la Asamblea General de la ONU que reconocen la existencia de una disputa de soberanía e instan a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en el territorio en litigio. En paralelo, el Poder Ejecutivo dispuso iniciar acciones legales y penales contra la firma THALES UK LIMITED, tras detectar que operó un vuelo comercial sin autorización del Estado argentino entre las Islas Malvinas y Punta Arenas a bordo de una aeronave de matrícula británica, marcando un endurecimiento en la fiscalización de los espacios aéreos y marítimos del Atlántico Sur.
