Por primera vez desde su asunción, la gestión del presidente Javier Milei alcanzó mayor desaprobación que aprobación en el electorado cordobés según la consultora Sicchar, mientras que el Gobernador lidera la intención de voto hacia 2027.
Un estudio de opinión pública elaborado por la consultora Sicchar en la provincia de Córdoba expuso un cambio en la valoración de la gestión nacional, registrando por primera vez un diferencial negativo para el presidente Javier Milei. Tras una paulatina merma sostenida desde principios de año, la desaprobación del gobierno nacional trepó al 48% en territorio cordobés frente a una imagen positiva del 46%. El relevamiento, basado en 1.000 casos relevados en la Capital y el interior provincial durante los primeros días de septiembre, señala un predominio de sensaciones adversas —como bronca, miedo y desilusión, que suman un 35%— combinadas con un 25% de incertidumbre en el electorado local, históricamente alineado con la Casa Rosada.
En contraposición, la medición trajo datos favorables para el gobierno provincial que encabeza Martín Llaryora. La evaluación positiva de la gestión del gobernador se consolidó en el 50%, manteniendo la meta fijada por el oficialismo para determinar el cronograma electoral de cara a la reelección, frente a un 45% de imagen negativa. Asimismo, Sicchar proyectó a Llaryora al frente de la intención de voto para la gobernación con un 33,9%, superando a los referentes opositores Luis Juez (16,1%), Gabriel Bornoroni (8,2%) y Rodrigo de Loredo (7,9%). Incluso en hipotéticos escenarios de mano a mano frente a una oposición unificada, el mandatario de Hacemos Unidos alcanza pisos del 39% al 40% de intención de voto, apoyado en la fragmentación de los espacios opositores y a la espera del impacto social e infraestructura que proyectan por la visita del papa León XIV en noviembre.
