La ciudad de Villa Allende comenzó la instalación de portones metálicos para cerrar calles públicas durante la noche, convirtiéndose en el primer municipio de Argentina en aplicar esta medida de seguridad. El sistema, aprobado por ordenanza municipal, contempla el cierre de accesos en barrios abiertos entre las 22:00 y las 06:00 horas como estrategia para combatir el aumento de delitos.
La iniciativa busca restringir la circulación en sectores residenciales críticos, permitiendo el ingreso solo a frentistas mediante un sistema de apertura remota. Según las autoridades locales, la medida responde a una demanda de los vecinos ante la falta de recursos policiales suficientes. Los primeros portones ya fueron colocados en calles que conectan con arterias principales, y se prevé extender el plan a otros cuadrantes de la ciudad.
El proyecto generó debate sobre la legalidad de cerrar el espacio público, aunque desde el municipio aseguran que la normativa garantiza el libre tránsito durante el día y el acceso de servicios de emergencia en todo momento. La inversión para la instalación corre por cuenta de los vecinos con apoyo técnico de la municipalidad.
Con esta medida, Villa Allende establece un precedente en la gestión de seguridad urbana a nivel nacional, bajo un esquema de semicerramiento de barrios abiertos.
