El bombardeo afectó a Kiev, Lviv y Krivói Rog, cobrándose la vida de dos niñas de 5 y 12 años. La proximidad de los impactos forzó a Polonia a desplegar aviones de combate para proteger su espacio aéreo.
Una nueva oleada de ataques rusos con misiles balísticos y drones causó estragos en múltiples regiones de Ucrania durante la madrugada de este jueves, dejando un saldo de al menos 8 personas muertas y más de 25 heridos. El presidente Volodimir Zelensky había advertido horas antes sobre la inminencia de una ofensiva masiva y solicitó a la población civil resguardarse de inmediato en los refugios.
Uno de los episodios más trágicos se registró en las cercanías de Krivói Rog, donde un misil balístico impactó de lleno contra una vivienda particular, provocando la muerte de cuatro adultos y dos niñas de 5 y 12 años. En la capital, Kiev, los bomberos trabajaron para sofocar múltiples incendios desatados en distritos residenciales tras los impactos reportados por el alcalde Vitali Klitschko. Paralelamente, los bombardeos sobre la ciudad de Lviv encendieron las alarmas en la frontera de la OTAN, obligando a Polonia a desplegar sus aviones de combate y activar sus sistemas de defensa antiaérea.
El ataque se produce en un momento crítico para la defensa ucraniana, afectada por la escasez de misiles interceptores antiaéreos. Frente a este escenario, Zelensky insistió ante la comunidad internacional sobre la urgencia de recibir mayores suministros de defensa y confirmó tratativas avanzadas con Estados Unidos para obtener licencias que permitan la fabricación local de componentes del sistema Patriot.
