El dólar oficial trepó a $1.510 mientras la City interpreta un cambio de prioridades enfocado en bajar las tasas de interés y evitar una recesión severa.
El mercado financiero argentino inició la semana con un contundente movimiento en el mercado cambiario: el dólar mayorista superó la barrera psicológica de los $1.500 y cerró la jornada del lunes en $1.510, registrando un aumento diario del 0,7%. Lejos de interpretarlo como una pérdida de control, las mesas de dinero y consultoras económicas señalan que el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo están aplicando un viraje estratégico hacia un mayor pragmatismo.
El nuevo esquema busca flexibilizar el tipo de cambio para permitir una baja sustancial en las tasas de interés, las cuales habían tocado picos del 32% anual para empresas la semana pasada. Esta suba del costo del crédito amenazaba con paralizar aún más la actividad económica y disparar la morosidad. Para descomprimir la liquidez del sistema, la caución a un día cayó al 23% anual y el Banco Central (BCRA) redujo drásticamente su intervención compradora a solo u$s 11 millones en el mercado oficial, evitando presionar al alza la divisa y desplazando el volumen a coberturas en el mercado de futuros.
El nuevo equilibrio entre liquidez, depreciación administrada y tasas de interés enfrentará una prueba decisiva esta misma semana. El Tesoro nacional debe encarar una licitación por $14 billones en pesos y resolver el vencimiento de deuda dollar linked por más de u$s 2.500 millones, la cifra más alta en la gestión libertaria.
