Según datos oficiales, la mediana salarial expone la verdadera realidad de los ingresos en el país: la mitad de los asalariados registrados percibe menos de $1.333.622 netos al mes, evidenciando una fuerte brecha con el sueldo promedio.
Un análisis del Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa) correspondiente a mayo revela que la remuneración bruta mediana en el país fue de $1.606.773. Al aplicar los descuentos de ley del 17%, el ingreso real «de bolsillo» queda en $1.333.622. Esta cifra resulta fundamental para entender la economía real, ya que indica que exactamente la mitad de los 6,1 millones de trabajadores formales privados cobra por debajo de ese monto.
Este indicador contrasta fuertemente con la remuneración bruta promedio, que se ubicó por encima de los $2,1 millones. Los especialistas económicos advierten que el promedio distorsiona la lectura general al ser traccionado artificialmente hacia arriba por los sueldos más altos (gerenciales o jerárquicos), haciendo de la mediana un reflejo mucho más fiel del trabajador típico dentro de una estructura salarial heterogénea.
A este panorama se suma el reciente deterioro del poder adquisitivo. Según la Secretaría de Trabajo, el salario real promedio del sector privado cayó un 0,9% en junio (tras un desplome del 2,9% en mayo), quedando por primera vez en 20 meses por debajo de los niveles de noviembre de 2023. El impacto de la crisis fue dispar: mientras encargados de edificios (+5,9%) y camioneros (+3,1%) lograron mejoras interanuales, rubros clave como el textil (-12,6%), metalúrgico (-12,4%) y comercio (-11%) sufrieron severas caídas reales.
