Faith Tenkley logró descender un avión bimotor sobre el mar en Boca Ratón y salir ilesa, evitando un desastre en una zona colmada de bañistas.
Una mañana que prometía ser un viaje de rutina terminó en un dramático rescate en las costas de Boca Ratón, Florida. La piloto de 23 años, Faith Tenkley, realizó un amerizaje perfecto a pocos metros de la playa tras registrar una grave falla mecánica en la aeronave Piper PA-30 que pilotaba sin acompañantes con destino a las Bahamas.
El incidente comenzó cuando la joven detectó el apagado completo del motor derecho y la falta de respuesta en el tren de aterrizaje a 24 kilómetros de la costa. Debido a que el avión viajaba con los tanques de combustible llenos, Tenkley descartó un aterrizaje en pista por el alto riesgo de incendio y optó por descender sobre una zona despejada del océano Atlántico para resguardar la vida de los bañistas y evitar las edificaciones de la costa.
Testigos y especialistas destacaron la pericia de la aviadora, quien mantuvo el control de la nave hasta lograr un suave impacto contra el agua. De manera inmediata, personal de Boca Raton Ocean Rescue y guardavidas locales asistieron a la joven, quien fue trasladada a un centro médico por precaución sin presentar lesiones. Las autoridades de aviación de Estados Unidos iniciaron las pericias correspondientes para determinar el origen de las fallas mecánicas.
