La medida fue dispuesta por la Prefectura italiana hasta el 24 de diciembre ante el incremento de robos, agresiones y venta de drogas en el centro histórico.
Las autoridades de Roma declararon la zona que rodea al Coliseo como «zona roja» de seguridad debido al preocupante incremento de episodios de delincuencia y agresiones violentas registradas en los últimos meses. La normativa, que permanecerá vigente hasta el próximo 24 de diciembre de 2026, faculta el despliegue extraordinario de la policía local y efectivos de las Fuerzas Armadas las 24 horas, otorgando a las fuerzas de seguridad mayores competencias para realizar detenciones preventivas y expulsiones inmediatas de personas que generen disturbios en el casco histórico.
El deterioro de la seguridad en las inmediaciones de uno de los monumentos más visitados del mundo alcanzó un punto crítico tras una serie de graves incidentes, entre los que se destaca el ataque con pirotecnia perpetrado por decenas de jóvenes en julio que dejó efectivos policiales heridos. Según explicaron voceros de la Prefectura romana, el incremento de la criminalidad está estrechamente ligado a la apertura en diciembre de 2025 de la nueva estación de subte del Coliseo, una obra de infraestructura que, si bien facilitó el turismo, también se transformó en un canal de acceso para grupos que cometen delitos predatorios, arrebato de pertenencias y tráfico de estupefacientes. El cerco especial de vigilancia se extendió además a puntos estratégicos de gran afluencia como la estación central de Termini, la Basílica de San Pedro y Santa María la Mayor.
