Según la Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, casi el 60% de los comercios del sector señala a la falta de demanda como su principal obstáculo, mientras que el 62,9% prevé nuevos aumentos de precios.
El sector de supermercados y autoservicios mayoristas afronta el tramo final del año sin expectativas de una reactivación cercana en las ventas. De acuerdo con la Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el 59,6% de las empresas del rubro identificó a la falta de demanda como la principal traba que afecta su nivel de actividad, situándose sensiblemente por encima del costo laboral, mencionado por el 20,2% de las firmas. En ese marco, el 28,1% calificó su situación comercial de agosto como «mala», el 64% la definió como «normal» y apenas el 7,9% la consideró «buena».
Las proyecciones para el trimestre septiembre-noviembre ratifican un sesgo conservador en el sector retail: el 74,2% de los establecimientos anticipa que su nivel de actividad se mantendrá sin variaciones, mientras que solo un 19,1% proyecta mejoras y un 6,7% prevé un deterioro mayor. Esta cautela condiciona también el mercado de trabajo, donde el 84,3% mantendrá intacta su plantilla de personal y un 13,5% planea reducciones. Pese al estancamiento de las ventas —que en el acumulado del primer semestre registraron una contracción interanual del 2,8%—, el 62,9% de los supermercados prevé aplicar incrementos en los precios promedio durante los próximos meses.
