La sede de la UEPC se transformó en un campo de batalla. La histórica pelea entre la lista Celeste y la oposición Pluricolor terminó de la peor manera: con docentes gaseados por la policía y empujones en plena calle 25 de Mayo. El rechazo a la «migaja» salarial que propone el Gobierno fue el detonante de una furia que el gremio ya no puede contener. ¿Hasta cuándo los docentes van a seguir rehenes de una cúpula que solo sabe llamar a la Infantería cuando las bases reclaman lo que corresponde?
El caos fue total cuando la policía lanzó gases lacrimógenos a cara descubierta contra los maestros que exigían transparencia en la votación. La asamblea tuvo que ser suspendida momentáneamente entre gritos y heridos. Esto no es solo una interna gremial; es el reflejo de un sistema educativo quebrado donde la única respuesta a los reclamos es el palo y el gas. La paz social en Córdoba hoy quedó suspendida por el aire irrespirable frente al gremio docente.
