La adolescente de 14 años, buscada intensamente bajo el protocolo Alerta Sofía, envió un mensaje a sus amigas donde revelaba que se iba a «escapar» con el novio de su madre para prepararle una sorpresa. Horas después, el acusado admitió ante el fiscal que mintió y reconoció que la menor ingresó a su domicilio.
La investigación por la desaparición de Agostina Vega, la adolescente de 14 años a la que se le perdió el rastro en la ciudad de Córdoba, sumó una prueba informática que podría resultar determinante para la causa. La fiscalía a cargo de Raúl Garzón incorporó al expediente un audio que la menor envió a un grupo de amigas a través de WhatsApp pocas horas antes de desaparecer, en el cual manifestaba: «Tengo que ir con el novio de mamá para hacerle una sorpresa a mi mamá. Me tengo que escapar». El hallazgo del material de audio coincide con un vuelco clave en la estrategia de la defensa del único imputado, Claudio Gabriel Barrelier (33), quien en una nueva declaración indagatoria confesó haber mentido inicialmente y admitió que la joven que se observa en los videos de las cámaras de seguridad ingresando a su vivienda en el barrio Cofico efectivamente era Agostina.
Frente a la gravedad del escenario y tras levantarse el secreto de sumario, la Justicia provincial ordenó intensificar los operativos de rastrillaje civil y militar con más de 150 efectivos, canes entrenados y caballería, concentrando la búsqueda en un predio de 200 hectáreas en el barrio Ampliación Ferreyra, al sur de la capital cordobesa. Los investigadores orientaron las directivas hacia ese descampado tras constatar mediante geolocalización que el sospechoso estuvo allí luego de que la menor fuera vista por última vez. Mientras el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, acusó públicamente al detenido de «mentir descaradamente» para entorpecer los peritajes científicos, el fiscal Garzón reconoció ante los medios locales la complejidad del caso al señalar que el abanico de hipótesis vigentes contempla encontrar a la adolescente con o sin vida.
