Familiares y vecinos se movilizaron para exigir la aparición con vida de la adolescente de 14 años. En paralelo, el único detenido, Claudio Barrelier, declaró durante más de dos horas ante el fiscal Raúl Garzón: mantuvo su inocencia y dio una insólita explicación sobre los videos que lo complican.
La conmoción social por la desaparición de Agostina Vega se trasladó con fuerza a las calles del norte de la ciudad de Córdoba en una jornada marcada por el reclamo de justicia y las contradicciones judiciales. Al cumplirse cinco días sin rastros ni pistas nítidas sobre el paradero de la menor de 14 años, una multitud compuesta por familiares, allegados y habitantes de barrio Mosconi marchó de manera pacífica pero con profunda angustia para exigir celeridad en la investigación y su aparición inmediata, mientras el fiscal de la causa ratificaba que la búsqueda continúa activamente mediante rondas de allanamientos simultáneos en diferentes puntos de la provincia.
En el plano judicial, el único detenido del caso, Claudio Barrelier, fue trasladado bajo un fuerte operativo de seguridad desde el penal de Bouwer hasta los Tribunales II, donde prestó declaración indagatoria durante dos horas y media ante el fiscal Raúl Garzón. A pesar de que la causa permanece bajo un estricto secreto de sumario, trascendió que el acusado de 33 años mantuvo su coartada inicial, asegurando que acompañó a la menor por la calle Del Campillo tras bajarse del remís y que luego la vio subirse a un Volkswagen Gol de color rojo antes de perderla de vista. Respecto a las filmaciones de las cámaras de seguridad que lo muestran ingresando a su vivienda de barrio Cofico junto a una menor en la noche de la desaparición, su abogado defensor, Jorge Sánchez del Bianco, ensayó una polémica justificación al afirmar que la niña que aparece en las imágenes de video es en realidad la propia hija de Barrelier, motivo por el cual la defensa solicitará de manera urgente la realización de una cámara Gesell para la menor con el fin de ratificar sus dichos.
