El Microestadio Gatica de Villa Domínico cerró sus puertas en la madrugada de este lunes tras una peregrinación interminable que desafió la lluvia y el frío. La fila de fanáticos alcanzó los 8 kilómetros de extensión para darle el último adiós al líder ricotero.
La mayor movilización popular de la historia de la música argentina tuvo su capítulo final. Durante las primeras horas de este lunes 8 de junio de 2026, concluyó de manera definitiva el velatorio de Carlos Alberto «Indio» Solari en el Microestadio Gatica de Villa Domínico, en el partido bonaerense de Avellaneda. Casi un millón de personas llegadas desde todos los rincones del país coparon las inmediaciones del Parque de los Trabajadores para despedir al genial compositor fallecido el viernes a causa de un ACV en su quinta de Parque Leloir.
Ante la magnitud del fenómeno de masas, la organización debió adelantar la apertura del recinto el domingo por la mañana. La marea humana conformó una fila que llegó a registrar una extensión cercana a los 8 kilómetros de largo, rozando el límite geográfico con la Ciudad de Buenos Aires. El ingreso al microestadio sobre la avenida Mitre al 5.000 se mantuvo activo de forma ininterrumpida durante toda la noche, transformando las afueras del predio en una «misa ricotera» masiva signada por las lágrimas, los cánticos y las banderas de Patricio Rey.
Aunque la familia del artista había manifestado inicialmente que las puertas permanecerían abiertas «hasta que haga falta», la merma en el flujo de asistentes durante la madrugada derivó en el cierre definitivo de las instalaciones a las 4:30 de este lunes, dando por terminada también la transmisión oficial en vivo. Pasadas las 6 de la mañana, las autoridades ratificaron el cese total del homenaje público, dando paso al inicio de los preparativos para el sepelio privado del máximo mito del rock nacional.
