El grave incidente ocurrió en el establecimiento «Dr. Mieres» durante la tarde de este miércoles. Bomberos Voluntarios y Defensa Civil debieron evacuar de urgencia a 28 alumnos y docentes, mientras que una empleada de cocina quedó internada en el Hospital Domingo Funes con un cuadro severo de intoxicación.
Una dramática situación de emergencia alteró por completo la rutina escolar en el Valle de Punilla. En la tarde de este miércoles, dotaciones especializadas de Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y la Policía de Córdoba debieron desplegar un operativo de evacuación de urgencia en el Jardín de Infantes Dr. Mieres, ubicado en la intersección de las calles Manuel Mieres y Tupac Amaru de la ciudad de Cosquín. El alerta generalizado se activó alrededor de las 15:00 horas tras reportarse el derrame accidental de un desengrasante industrial con alta concentración de amoníaco, un compuesto químico altamente abrasivo y nocivo para las vías respiratorias.
El siniestro se originó en el sector de la cocina mientras una empleada no docente, encargada de la preparación de los alimentos, manipulaba el bidón del potente limpiador. Como consecuencia directa de la emanación de vapores tóxicos, la trabajadora sufrió una aguda irritación respiratoria y debió ser trasladada de urgencia al Hospital Domingo Funes, donde permanece internada bajo observación médica con diagnóstico firme de intoxicación. Ante el riesgo inminente de propagación del gas por los conductos internos del edificio, los brigadistas procedieron a evacuar de forma preventiva a 28 alumnos de nivel inicial y al cuerpo docente, logrando ponerlos a resguardo sin que se registraran heridos ni otros intoxicados entre los menores.
Para neutralizar el peligro ambiental, la división de Materiales Peligrosos de Bomberos aplicó un estricto protocolo técnico de dilución del químico mediante agentes neutralizantes y activó un sistema de ventilación forzada con extractores de aire industriales para purificar los salones pedagógicos. Debido a la gravedad institucional del hecho, el Ministerio de Educación provincial y la Secretaría de Desarrollo Social tomaron intervención directa en el caso para labrar las actas de control edilicio y auditar los protocolos de seguridad sobre los productos químicos autorizados dentro de los comedores de los establecimientos públicos.
