Apareció en una vivienda deshabitada de Jesús María junto a un compañero de escuela de 16 años. Tras un masivo operativo que unificó a la Policía y al Ministerio de Seguridad, la Justicia descartó indicios de secuestro o criminalidad e instan a una profunda reflexión comunitaria.
La angustia que mantuvo en vilo a todo el norte de la provincia de Córdoba llegó a su fin este miércoles 10 de junio de 2026. L., la adolescente cuya desaparición había movilizado un masivo despliegue de rastrillaje en la zona urbana e ingresos viales, fue localizada sana y salva en el interior de una propiedad deshabitada en la ciudad de Jesús María. Al momento del hallazgo por parte de las fuerzas de seguridad, la menor se encontraba acompañada por un compañero de colegio de 16 años, desactivando los peores temores de la comunidad local.
El operativo cerrojo se había iniciado el pasado lunes apenas una hora después de radicada la denuncia formal por parte de sus familiares. Según precisó el secretario de Gobierno de Colonia Caroya, César Seculini, la localización se concretó en una vivienda abandonada ubicada frente a los tribunales locales de Jesús María, a unas dos cuadras de la arteria principal que conecta de forma directa con la Ruta Nacional 9 y a 4,5 kilómetros del establecimiento escolar al que asiste la joven. De inmediato, se activó el protocolo sanitario correspondiente y la adolescente fue trasladada al Hospital Regional Vicente Agüero para ser sometida a revisiones médicas de rutina, constatando que no presentaba ningún tipo de lesión física.
En el plano judicial, la fiscalía interviniente confirmó que el caso marcha hacia el cierre de la instrucción bajo la carátula de una fuga del hogar por decisión propia. Las autoridades ratificaron que no existen indicios, presunciones ni elementos que apunten a la comisión de un delito grave, descartando de manera tajante las hipótesis iniciales sobre un presunto secuestro o privación ilegítima de la libertad. El municipio caroyense, donde la familia de la menor reside hace más de 14 años, emitió un llamado directo a evitar los discursos de odio y las reacciones violentas en plataformas digitales que se multiplicaron durante las horas críticas de la búsqueda.
