El abogado y empresario ultraconservador juró ante el Congreso en un acto que rompió la tradición de la capital, marcando el fin del mandato de Gustavo Petro. Anunció el fin de las negociaciones de paz con grupos armados y el fortalecimiento de la fuerza pública.
En una ceremonia realizada en Cali, Abelardo de la Espriella (48) asumió la presidencia de Colombia e inició formalmente una nueva etapa política de perfil conservador tras el mandato de izquierda de Gustavo Petro. Durante su discurso inaugural, el flamante jefe de Estado proclamó el comienzo de la «recuperación del orden» y lanzó un ultimátum a las estructuras criminales y del narcotráfico, intimándolas a someterse a la ley o enfrentar la ofensiva militar, descartando la continuidad de las mesas de diálogo y los acuerdos del marco de la paz total.
La jornada rompió con la tradición institucional al desarrollarse fuera de Bogotá y contó con la presencia de mandatarios de la región como Javier Milei, Daniel Noboa y Santiago Peña, así como del rey Felipe VI de España y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. De la Espriella ratificó que mantendrá una alianza prioritaria con la administración estadounidense de Donald Trump, además de anunciar el reestablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel, la reactivación de contratos de exploración de hidrocarburos y un programa de reducción del gasto público y exenciones tributarias.
El nuevo gobierno enfrentará un escenario legislativo complejo al no contar con mayorías automáticas en un Congreso fragmentado, sumado a la oposición directa del presidente saliente Gustavo Petro, quien cuestionó la legitimidad del proceso electoral e impulsó movilizaciones sociales en distintos puntos del país. En tanto, organizaciones estudiantes y sindicales marcharon durante la jornada de investidura en ciudades como Cali, Bogotá y Barranquilla.
