El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anticipó la posibilidad de alcanzar un pacto para restablecer la navegación comercial. La medida busca contener la volatilidad en los precios internacionales del petróleo.
En medio de una creciente tensión en el Golfo Pérsico, el Gobierno de Estados Unidos manifestación la expectativa de alcanzar un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz antes del miércoles. Según declaró el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en entrevista con CNBC, las conversaciones diplomáticas facilitadas por mediadores internacionales avanzan con el objetivo de garantizar la «libertad de movimiento» y normalizar el tránsito de embarcaciones por una vía marítima estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Pese a que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán negó la existencia de tratativas directas y se registraron incidentes recientes contra buques de carga en el paso, fuentes diplomáticas de Qatar y Omán confirmaron el intercambio de borradores entre las partes. El secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó la existencia de avances en los canales indirectos de mediación, en sintonía con lo expresado por el presidente Donald Trump tras frenar una escalada militar de mayor envergadura el fin de semana.
La eventual reapertura de esta vía náutica resulta determinante para los mercados energéticos globales. La acumulación de cientos de buques cisterna a la espera de autorización de tránsito había presionado al alza las cotizaciones del crudo. Desde la Casa Blanca confían en que la normalización del flujo marítimo permitirá estabilizar los costos de la energía a nivel internacional en el corto plazo.
