El informe oficial de la Secretaría de Trabajo reveló que el volumen de asalariados formales cayó a 6,1 millones, la cifra más baja en 52 meses, por bajas en la industria, la construcción y el comercio.
El mercado de trabajo formal en la Argentina volvió a registrar un deterioro al contabilizar la pérdida de 12.716 puestos de trabajo registrados en el sector privado durante julio, hilvanando catorce meses consecutivos de retracción según la Encuesta de Indicadores Laborales de la Secretaría de Trabajo. Con este resultado, el volumen total de trabajadores asalariados se redujo a 6.106.800, representando la marca más baja de los últimos 52 meses. En términos acumulados desde el inicio de la gestión de Javier Milei en noviembre de 2023, la destrucción neta asciende a 265.765 empleos formales, concentrándose la mayor afectación en el sector industrial (-90.924) y la construcción (-64.083).
Un análisis sectorial elaborado por la consultora Politikón Chaco demuestra que las actividades extractivas pujantes —como la minería y el sector petrolero— no logran compensar las contracciones de los sectores tradicionales. Mientras que «Minas y Canteras» generó 344 empleos en el mes, la industria manufacturera destruyó 2.832 puestos, la construcción 2.178 y el comercio 1.675. Territorialmente, la recesión golpea con mayor fuerza a los grandes centros urbanos: la provincia de Buenos Aires encabeza la pérdida acumulada con más de 100.000 empleos destruidos desde 2023, mientras que la provincia de Córdoba sufrió una caída mensual superior a los 1.000 asalariados en julio, rozando una pérdida cercana a los 20.000 puestos registrados en el ciclo libertario. En contraste, únicamente las provincias con proyectos energéticos e hidrocarburíferos como Neuquén y Río Negro muestran saldos positivos.
