El gobernador recorrió canales y programas porteños para marcar diferencias con el plan económico del Ejecutivo, en tanto la diputada presiona para que el cordobesismo vote en contra de la suspensión de las PASO.
El escenario político de Córdoba atraviesa jornadas de fuerte ebullición interna tras el raid mediático del gobernador Martín Llaryora por la Ciudad de Buenos Aires y el contundente mensaje lanzado por la diputada nacional Natalia De la Sota. A través de una gira por medios y plataformas de la capital federal —que culminó con su participación en el programa de Juana Viale bajo el asesoramiento del consultor Guillermo Seita—, el mandatario provincial cuestionó de manera directa el impacto del modelo económico de Javier Milei en la industria, las retenciones, la obra pública y el mercado laboral cordobés. Sin embargo, en el entorno provincial señalan que la estrategia de Llaryora apunta a confrontar con la «marca libertaria» y las consecuencias de sus políticas, evitando un choque personal directo con la figura del Presidente.
Por su parte, durante un acto por el Día de la Lealtad en la capital cordobesa, De la Sota le reclamó al llaryorismo una postura de oposición firme frente a la Casa Rosada: «Lealtad es romper con Milei, porque sus políticas están rompiendo el trabajo registrado en Córdoba y la calidad de vida de los cordobeses». La legisladora busca frenar la posible colaboración de los diputados cordobeses en la suspensión de las PASO —instancia clave para las pretensiones electorales de la oposición hacia 2027— y dejó entrever que, de concretarse un acuerdo del cordobesismo con La Libertad Avanza, impulsará una alternativa provincial propia. En paralelo, Llaryora reafirmó la proyección presidencial de Juan Schiaretti y retomará su agenda federal con un viaje a Paraná para encabezar junto a Rogelio Frigerio las XII Jornadas de Desarrollo Productivo de la Región Centro.
