La paciente de 16 años ingresó con un cuadro crítico posparto. Gracias a la rápida detección de un tromboembolismo pulmonar, el equipo médico logró estabilizarla y otorgarle el alta.
El equipo multidisciplinario del Hospital Municipal de Urgencias de la ciudad de Córdoba protagonizó una exitosa intervención que permitió salvar a una joven de 16 años, quien había sido madre apenas 25 días antes. La paciente ingresó a la guardia con fiebre, palpitaciones y dificultad respiratoria severa. Aunque inicialmente se sospechó de una neumonía, el rápido agravamiento de su estado obligó a realizar estudios de mayor precisión.
Mediante un ecocardiograma y un electrocardiograma, los profesionales confirmaron que se trataba de un tromboembolismo pulmonar agudo (TEPA), una condición donde un coágulo obstruye las arterias pulmonares. Ante el riesgo de muerte inminente, se aplicó un tratamiento fibrinolítico para disolver la obstrucción. Tras responder de forma eficaz y permanecer en la Unidad de Cuidados Intensivos, la adolescente evolucionó favorablemente y ya recibió el alta médica, destacándose la coordinación entre los servicios de Infectología, Enfermería y Terapia Intensiva.
