Con la ausencia de Martín Llaryora y bajo la conducción de Alejandra Vigo y Daniel Passerini, el peronismo cordobés plasmó su primera acta del nuevo período. Facundo Torres asumió la presidencia alterna con un fuerte discurso de movilización de cara a las próximas legislativas. El nuevo esquema busca contener a schiarettistas y llaryoristas puros, mientras el partido intenta recuperar la iniciativa política.
El peronismo cordobés puso en marcha formalmente su nueva estructura institucional con la mira fija en los próximos desafíos electorales del oficialismo. Este miércoles 1 de julio de 2026, la conducción del Partido Justicialista (PJ) de Córdoba se reunió en su sede de bulevar San Juan al 500 para oficializar la creación de 19 secretarías internas. El encuentro buscó exhibir volumen político y consolidar la unidad del partido como la columna vertebral de la coalición que gobierna la provincia de manera ininterrumpida desde 1999.
La jornada estuvo marcada por la ausencia de Martín Llaryora, quien viajó a Buenos Aires para participar de la asunción de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de la Nación. Ante esto, la sesión fue encabezada por la senadora nacional Alejandra Vigo —quien asumió un rol clave en el despliegue del interior— y el intendente capitalino Daniel Passerini. La reactivación partidaria se da en un contexto complejo para el oficialismo cordobés, que busca dejar atrás el fuerte impacto institucional que sacudió al PJ Capital tras las derivaciones de la causa por el femicidio de Agostina Vega.
La distribución de poder entre llaryoristas y schiarettistas
El flamante organigrama partidario amplió su estructura a 19 espacios con el objetivo de equilibrar la representación de las distintas corrientes internas y asegurar una contención federal para los dirigentes del interior cordobés:
- Eje de Coordinación: Facundo Torres (presidente alterno) dio el discurso inaugural llamando a tener un «partido en movimiento», mientras que el ministro Manuel Calvo fue ratificado como Secretario General.
- El rol de Alejandra Vigo: La senadora asumió la estratégica Secretaría de Coordinación Territorial, una plataforma clave para el control de los circuitos del interior cordobés.
- El ala schiarettista tradicional: Dirigentes históricos del riñón de Juan Schiaretti conservaron puestos de alta visibilidad, entre ellos Carlos Massei (Integración Territorial), Carlos Gutiérrez (Asuntos Agrarios), Laura Jure (Desarrollo Social) y Carolina Basualdo (Secretaría de la Mujer).
- El bloque llaryorista puro: Se consolidó con Miguel Siciliano (Coordinación de Capital), Juan Manuel Llamosas (Relaciones Institucionales), Ignacio García Aresca (Relaciones Parlamentarias), Paulo Cassinerio (Finanzas) y David Consalvi (Legal y Técnico).
«Estamos ante un partido en movimiento de cara al escenario electoral que se avecina. La unidad y la participación del peronismo cordobés serán los garantes para consolidar la gobernabilidad en toda la provincia». — Facundo Torres, presidente alterno del PJ de Córdoba, durante el discurso de apertura.
El resto de los casilleros del secretariado general incluyeron a Ileana Quaglino (Formación), José Scotto (Juventud), Edgardo Russo (Trabajo), Abrahán Galo (Comunicación), Victoria Busso (Deportes), Nadia Fernández (Derechos Humanos) y Emilia Eslava (Adulto Mayor). El control de las decisiones judiciales y electorales de la fuerza continuará bajo la tutela de los apoderados históricos de la escuadra oficialista: Domingo Carbonetti, Ramiro Sánchez, Sebastián Serrano, Juan Manuel Cid y Gonzalo Ruiz. Con este diseño dinámico, el llaryorismo busca blindar el frente interno y aceitar la estructura militante para blindar el territorio provincial ante el avance de las fuerzas nacionales.
