En una decisión sin precedentes en la historia judicial de Córdoba, el Jurado de Enjuiciamiento removió de sus cargos de manera conjunta a Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. Los tres funcionarios fueron hallados culpables de mal desempeño en la investigación del asesinato de Nora Dalmasso, ocurrido en 2006, y quedaron inhabilitados de forma absoluta para ejercer funciones en la Justicia provincial.
El veredicto, dictado por unanimidad en la Legislatura cordobesa, ratificó las duras acusaciones de la fiscal General Adjunta, Betina Croppi. Durante el proceso, se desnudaron fallas estructurales en la instrucción: desde ignorar pruebas de abuso sexual hasta desestimar pistas clave que hoy, dos décadas después, apuntan a un trabajador de la vivienda como el principal sospechoso tras el hallazgo de nuevas pruebas de ADN en 2024.
Para el tribunal, la actuación de los ahora exfiscales no fue un error aislado, sino una «omisión sistemática» que impidió el esclarecimiento del crimen. Di Santo fue cuestionado por no investigar coartadas sospechosas al inicio del caso; Miralles por ignorar pericias forenses fundamentales, y Pizarro por elevar a juicio una hipótesis de «sicariato» que carecía de pruebas mínimas. Los fundamentos completos de esta remoción masiva se conocerán el próximo 20 de mayo.
