Este miércoles 22 de abril, un bloque de más de 150 intendentes y jefes comunales de toda la provincia de Córdoba plantó bandera ante la delegación local del Pami. A través de una nota formal, los mandatarios denunciaron un atraso de hasta nueve meses en los pagos por prestaciones médicas y traslados de emergencia. La situación es crítica: los municipios advierten que están sosteniendo con fondos propios la salud de los jubilados ante el retiro de financiamiento del organismo nacional, lo que genera un desequilibrio financiero insostenible en las arcas locales.
El reclamo pone cifras negras sobre una gestión que los líderes territoriales califican como deficiente. Según estimaciones del Ministerio de Salud provincial, la deuda por recupero de gastos asciende a los 2.900 millones de pesos, cifra que escalaría hasta los 4.700 millones si se aplican intereses. Los intendentes, representados por voceros como Juan Pablo Vassia (Idiazábal), señalaron que la falta de respuestas y la ausencia de interlocutores válidos en el organismo nacional han agotado la vía administrativa, obligando a esta acción conjunta para visibilizar el conflicto.
Uno de los puntos más urgentes es el colapso en el sistema de traslados. Los mandatarios denuncian que las empresas privadas contratadas por Pami no operan con eficiencia, lo que fuerza a los dispensarios municipales a utilizar sus propias ambulancias y personal para emergencias que la obra social debería cubrir. Esta «transferencia de responsabilidades» no declarada implica que los recursos destinados a otras áreas municipales terminen financiando obligaciones nacionales, mientras la calidad de atención para los adultos mayores se deteriora día tras día.
El petitorio entregado este miércoles exige la regularización inmediata de la deuda acumulada, la definición de un esquema de pagos previsible y una revisión integral del sistema de ambulancias en el interior. La sociedad siente bronca ante un sistema que parece haber abandonado a los sectores más vulnerables, dejando que sean los gobiernos locales quienes den la cara sin el respaldo económico correspondiente. Los intendentes advirtieron que, de no mediar una respuesta urgente, la sostenibilidad del sistema sanitario en el interior cordobés entrará en una fase de colapso irreversible.
