Las compras netas de divisas por parte de las personas cayeron a u$s3.366 millones en agosto, marcando una baja respecto a julio. Sin embargo, el 42% de los billetes adquiridos permaneció dentro del sistema financiero local.
Durante el mes de agosto, los hogares argentinos desaceleraron su ritmo de atesoramiento en moneda extranjera, aunque la demanda minorista se mantuvo en niveles elevados. Según los últimos datos del Balance Cambiario del Banco Central (BCRA), las personas humanas realizaron compras netas por u$s3.366 millones, un número que refleja una moderación frente a los u$s4.124 millones registrados en julio. La adquisición de billetes continuó siendo el motor principal de la demanda con u$s2.463 millones, operados por 1,7 millones de compradores, mientras que el resto correspondió a giros y cobertura de consumos con tarjeta.
El dato más relevante del informe revela un cambio de conducta en los ahorristas respecto al destino de los fondos. Del total de divisas adquiridas para atesoramiento y giros, un 42% —alrededor de u$s1.100 millones— quedó depositado en las cuentas en dólares de los bancos locales, superando los u$s1.000 millones que habían permanecido en las entidades el mes previo. Por su parte, el dinero destinado al circuito informal o a activos externos cayó al 27% (u$s700 millones), mientras que unos u$s900 millones se utilizaron para saldar gastos corrientes y tarjetas de crédito.
En paralelo a la fuerte presencia minorista en el mercado, las reservas internacionales del Banco Central mostraron una evolución positiva durante agosto al incrementarse en u$s660 millones, alcanzando un saldo de u$s48.259 millones al cierre del mes. Esta mejora en las arcas de la autoridad monetaria se sustentó en compras propias en el mercado de cambios por u$s770 millones y en la revalorización de los activos que integran las reservas, que aportó otros u$s909 millones.
