El desalojo forzado de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años, detonó un acampe en la Puerta del Sol que reúne a miles de manifestantes y figuras del cine como Pedro Almodóvar, en reclamo de medidas urgentes al gobierno de Pedro Sánchez.
La Puerta del Sol de Madrid volvió a convertirse en el epicentro de la indignación social en España tras el desalojo de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años sacada en camilla de su departamento. La imagen de la anciana siendo expulsada de la vivienda en la que residió durante siete décadas —luego de que un fondo inmobiliario adquiriera el inmueble y aumentara el alquiler un 275%, fijándolo en 2.650 euros mensuales— desató una multitudinaria marcha el sábado y el posterior acampe con carpas en el centro de la capital española. Las consignas del «Sindicato de Inquilinas e Inquilinos» reclaman frenar la especulación financiera y que la vivienda pase a ser considerada un bien de primera necesidad.
La magnitud del reclamo sumó el respaldo explícito de personalidades de la cultura, como el cineasta Pedro Almodóvar, quien calificó el panorama habitacional como «absolutamente insufrible» durante su visita a los acampados. Ante la presión social y el fantasma del movimiento de los Indignados de 2011, el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, anunció que presentará con urgencia un Real Decreto Ley sobre Vivienda este martes, solicitando el acompañamiento de las fuerzas parlamentarias. Sin embargo, los colectivos vecinales y sindicales advirtieron que mantendrán la ocupación en la plaza de forma indefinida hasta obtener respuestas concretas.
