El jefe del bloque oficialista volvió a reactivar las fricciones en la Legislatura al cuestionar de forma elíptica a Axel Kicillof por su postura frente a Cristina Kirchner. El cruce con Verónica Magario expuso una disputa de liderazgo que choca con las declaraciones de apoyo que el propio senador vertió hace apenas dos meses en televisión.
El regreso a la actividad del Senado de la Provincia de Buenos Aires, luego de casi cuatro meses de parálisis legislativa, estuvo lejos de focalizarse en la agenda de proyectos pendientes. Este viernes 26 de junio de 2026, las repercusiones políticas se concentraron en las contradicciones de Sergio Berni, jefe de la bancada de Unión por la Patria, cuya intervención en el recinto reabrió las grietas internas entre los sectores alineados con el kirchnerismo duro y el entorno del gobernador Axel Kicillof.
Durante la sesión, Berni protagonizó un fuerte cruce con la vicegobernadora Verónica Magario, quien debió cortarle el micrófono para encauzar el debate reglamentario. El senador le reclamó de forma elíptica al mandatario provincial una actitud de mayor defensa hacia la figura de Cristina Fernández de Kirchner, recordándole que la expresidenta «le abrió las puertas» en su carrera hacia la gobernación. El planteo no tardó en generar ruido en el armado oficialista debido al historial de vaivenes discursivos del propio dirigente de la segunda sección electoral.
Las contradicciones del discurso en el tiempo
El posicionamiento de Sergio Berni frente a las conducciones del peronismo bonaerense registra tres movimientos contradictorios en los últimos cinco años:
- El portazo al kirchnerismo (2021-2022): Tras dejar el Ministerio de Seguridad bonaerense, Berni ventiló diferencias con Máximo Kirchner y declaró públicamente: «Me fui del kirchnerismo». En esa oportunidad, argumentó que era necesario «cortar el cordón umbilical» con un espacio que, según su visión, había perdido la conducción estratégica.
- El respaldo total a Kicillof (Abril de 2026): Hace apenas dos meses, durante una entrevista en la señal C5N, el legislador se alineó plenamente con el proyecto presidencial del gobernador: «Lo votaría a Kicillof con los ojos cerrados. Es el único candidato que está parado con una intención clara y tiene visión de futuro», remarcó entonces.
- El reclamo actual en el recinto (Junio de 2026): En la última sesión, el dirigente modificó su eje de presión y pasó a cuestionar al propio gobernador por supuestas faltas de lealtad hacia la conducción de la expresidenta, ubicándose nuevamente como un heraldo del ala dura del espacio.
«Nosotros hacemos política en un distrito complejo atravesado por demandas sociales crecientes. Pensar que en una sesión legislativa se prioricen pases de factura internos en lugar de las emergencias de la gestión es un concepto complicado». — Voces parlamentarias que evaluaron el impacto de la jornada legislativa en La Plata.
A la ofensiva de Berni se acopló el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, quien utilizó la tribuna legislativa para lanzar duras críticas contra la gestión de los hospitales públicos provinciales y exigir partidas presupuestarias de emergencia alimentaria para el Conurbano, sumando presión territorial a una administración provincial acorralada por el recorte de fondos de la Nación.
En los despachos de la gobernación analizan que estas maniobras buscan esmerilar la proyección nacional de Kicillof y condicionar el armado de listas de cara a los próximos turnos electorales. Cerca del mandatario bonaerense comparan el nivel de exigencia interna con otros antecedentes del espacio, recordando el caso de Leandro Santoro, quien fue candidato a Jefe de Gobierno porteño por la fuerza sin recibir cuestionamientos de la estructura partidaria por sus antiguos mensajes críticos hacia Néstor y Cristina Kirchner. El desafío para la mesa del Centro Cívico platense será contener estas demandas cruzadas en las bancadas mientras se gestiona un distrito afectado por la recesión general.
