Las autoridades de Caracas informaron un incremento de 388 fallecidos en las últimas 24 horas y reportaron más de 16.700 heridos. Durante la conmemoración del Día de la Independencia en Fuerte Tiuna, la presidenta encargada Delcy Rodríguez respondió a los cuestionamientos logísticos anunciando la creación de una fuerza de tareas militar especial para la gestión de desastres.
El impacto humanitario y material del doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio sigue escalando de forma alarmante conforme avanzan las tareas de remoción de escombros. Este domingo 5 de julio de 2026, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, presentó un nuevo balance oficial que sitúa el total de víctimas fatales en 3.342 personas, marcando una suba de 388 decesos confirmados respecto del día anterior. Asimismo, el número de ciudadanos heridos se elevó a 16.740, consolidando una crisis sanitaria sin precedentes en las principales regiones afectadas.
La infraestructura habitacional y civil del país muestra daños de extrema gravedad. Los informes técnicos detallan el colapso total de 190 edificios y afectaciones severas en otras 856 estructuras edilicias. En contrapartida, los equipos de emergencia públicos y voluntarios civiles han conseguido rescatar con vida a 6.462 personas sepultadas, mientras se calcula que un universo superior a los 17.300 ciudadanos perdieron de forma definitiva sus hogares.
Anuncios institucionales y reordenamiento militar en Fuerte Tiuna
En paralelo al desarrollo de los operativos de asistencia, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez —quien se encuentra al frente del Ejecutivo tras la captura de Nicolás Maduro a principios de este año—, encabezó los actos por el Día de la Independencia en el enclave militar de Fuerte Tiuna y delineó la estrategia oficial frente a la emergencia:
- Rechazo a proyecciones de conflicto: La mandataria interina desestimó de manera enérgica los análisis internacionales que advierten sobre el riesgo inminente de un estallido social a causa del desabastecimiento, asegurando que predomina un espíritu de profunda solidaridad popular.
- Creación de una unidad de élite para desastres: Con el objetivo de contrarrestar los cuestionamientos públicos hacia la capacidad de respuesta de los cuarteles, se ordenó la conformación de la unidad de tarea especial «Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre».
- Despliegue operativo inmediato: Bajo la conducción del general de brigada Pabón Castellanos, la nueva fuerza incorporó a más de 800 oficiales recién graduados, disponiendo el traslado inmediato de los tenientes de corbeta hacia los sectores más críticos del litoral de La Guaira.
«Han querido atacar a nuestra fuerza armada, denigrándola, y nosotros los hemos visto a ellos ahí ayudando al pueblo, salvando vidas, sacando cuerpos. Me hago responsable por nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana que está allí en el territorio».
— Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela.
El panorama derivado de la catástrofe natural introduce una enorme presión logística y política sobre la gestión provisional de Rodríguez, que cumple seis meses al mando del Palacio de Miraflores bajo un contexto de fuerte excepcionalidad institucional tras la intervención de fuerzas de los Estados Unidos. La estabilización de los servicios básicos en las zonas de desastre, el soporte alimentario y médico para los miles de damnificados y la planificación de la reconstrucción urbana se erigen como los ejes críticos para la contención social en el corto plazo.
