El rol del gobernador de Córdoba fue clave para reunir los votos necesarios en Diputados.
El oficialismo consiguió sancionar la nueva ley de glaciares en la Cámara de Diputados, en una votación ajustada donde resultó determinante el respaldo de sectores provinciales, entre ellos el espacio del gobernador Martín Llaryora.
La iniciativa, que generó debate tanto en el plano político como ambiental, logró avanzar gracias a acuerdos construidos en los días previos, en un contexto de negociaciones intensas entre distintas fuerzas.
Desde el oficialismo destacaron que la norma busca actualizar el marco regulatorio sobre la protección de glaciares, mientras que sectores opositores expresaron reparos sobre su alcance y posibles impactos.
El acompañamiento de legisladores vinculados a Córdoba fue considerado clave para inclinar la balanza a favor del proyecto, en una sesión marcada por la tensión y el debate.
El resultado refleja el peso de los acuerdos políticos en el Congreso y el rol de las provincias en definiciones de alto impacto nacional.
Con la ley ya aprobada, se abre una nueva etapa en la implementación de la normativa y en el seguimiento de sus efectos.
