Un estudio del Centro de Estudios para la Ciudad sobre datos del Banco Central reveló que el 15% del volumen de crédito en la provincia registra mora. El incumplimiento se concentra principalmente en mujeres, jóvenes de 26 a 35 años y usuarios de billeteras digitales o tarjetas de supermercados.
Un informe del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), elaborado sobre la base de datos oficial del Banco Central, trazó la radiografía de la morosidad en la provincia de Córdoba y confirmó la existencia de 377.169 deudores en situación irregular (con atrasos de entre 90 días y más de un año). El volumen total de deuda en mora asciende a $1,08 billones, lo que representa el 15,06% del crédito total otorgado a los 1,56 millones de cordobeses financiares activos.
El relevamiento expone un marcado sesgo demográfico y de género: la tasa general de incumplimiento escala al 18,9% entre las mujeres y llega al 24,7% en la franja de 26 a 35 años. Sin embargo, la mora adquiere niveles más severos entre las empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito y compra (ENFETC) y los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC, que integran fintech, mutuales y comercios), donde la irregularidad en las cuotas supera el 50% entre las jóvenes e involucra a más de 123.000 personas.
Territorialmente, la morosidad exhibe fuertes asimetrías. Mientras que en los departamentos agropecuarios del sudeste provincial se registran los índices más bajos de incumplimiento, en el departamento Ischilín la tasa trepa al 24,6% y en la Capital supera el 20%, concentrando el mayor volumen de personas atrasadas. Asimismo, el mapa del CEC refleja el avance de la «multideuda» y el uso creciente de los neobancos (con casi 200.000 deudores en mora), en un contexto en el cual las familias recurren a créditos de mayor costo para saldar compromisos previos ante la pérdida de ingresos reales.
