Según el último informe del Indec sobre el mes de julio, la actividad fabril confirmó señales de estancamiento. El Índice de Producción Industrial manufacturero registró una baja interanual del 4,9%, acumulando un retroceso del 2,6% en los primeros siete meses del año.
La industria manufacturera argentina volvió a perder impulso durante el mes de julio, registrando una utilización de la capacidad instalada de apenas el 58,2%. De acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el indicador cayó 0,9 puntos porcentuales en comparación con el 59,1% de junio y se ubicó por debajo del 58,4% registrado en el mismo mes del año pasado, marcando el nivel más bajo de operatividad desde marzo. Esta contracción estuvo acompañada por un retroceso del Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI) del 4,9% interanual y un acumulado negativo del 2,6% en los primeros siete meses del año, con 12 de las 16 divisiones industriales registrando caídas en la comparación con 2025.
El panorama evidencia una fuerte heterogeneidad entre ramas dinámicas y sectores fuertemente rezagados. En el extremo más crítico se ubicó la industria metalmecánica (excluyendo la automotriz), que utilizó apenas el 38,3% de su capacidad instalada golpeada por derrumbes en la fabricación de maquinaria agropecuaria (-46,6%) y electrodomésticos (-20,9%). La industria automotriz tampoco logró escapar a la tendencia y operó al 39%, mientras que productos de caucho y plástico (40,2%), textiles (45,3%) y minerales no metálicos (48,6%) se mantuvieron lejos del promedio general. En contraposición, los rubros que sostuvieron el indicador fueron la refinación de petróleo, encabezando el ranking con un 89,9% de utilización debido al mayor procesamiento de crudo, la industria metálica básica (71,8%) —impulsada por un alza del 15,3% en la producción de acero crudo según la Cámara Argentina del Acero—, papel y cartón (69,6%) y alimentos y bebidas (66%), traccionado principalmente por la molienda de oleaginosas.
