Según datos del IARAF sobre los primeros ocho meses de 2026, la Administración Pública Nacional aplicó el mayor ajuste en giros a las jurisdicciones subnacionales e infraestructura, mientras que las jubilaciones registraron el menor impacto.
Un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) precisó que el gasto primario devengado de la Administración Pública Nacional (APN) sufrió una contracción real del 32,1% entre los primeros ocho meses de 2023 y el mismo período de 2026. La investigación, publicada en la antesala de la presentación del proyecto de Presupuesto 2027, demuestra que la tijera presupuestaria de la gestión de Javier Milei afectó con singular dureza a las provincias y a los municipios. Las transferencias corrientes a las jurisdicciones cayeron un 86,6% en términos reales, representando el recorte porcentual más drástico de todas las partidas oficiales y explicando por sí solas el 13% del ajuste total del gasto nacional.
El segundo rubro más afectado fue el de bienes de uso, que abarca la inversión en obra pública, con un desplome del 83,6% real. En paralelo, las transferencias a empresas públicas y fondos fiduciarios cayeron 62,1% —explicando el 23,6% del ajuste global por su peso relativo—, mientras que los subsidios económicos a energía y transporte retrocedieron 59,3% y los fondos para universidades nacionales disminuyeron 39,7%. Por el contrario, la partida destinada a jubilaciones y pensiones presentó la menor reducción porcentual, con un 8,2%, aunque por su enorme magnitud presupuestaria explicó el 10,1% de la baja total. De mantenerse esta dinámica hasta fin de año, el gasto primario cerrará en 12,4% del PBI, consolidando una reducción acumulada de 14 puntos del producto en tres años.
