El movimiento fue impulsado por reservas de último momento y consolidó a las sierras como el principal atractivo del fin de semana largo.
Córdoba registró un nivel de ocupación turística cercano al 80% durante el fin de semana de Semana Santa, consolidándose como uno de los destinos más elegidos del país.
El dato refleja un crecimiento en los días previos, cuando las reservas ya rondaban el 70% y terminaron de completarse con decisiones de viaje a último momento.
Las localidades serranas volvieron a concentrar la mayor demanda, con algunos destinos alcanzando niveles de ocupación plena y otros con porcentajes elevados, en línea con el histórico atractivo de la región.
Desde el sector turístico destacaron que el movimiento estuvo impulsado principalmente por el turismo interno, con predominio de escapadas cortas y viajes de cercanía.
Además, la agenda de actividades culturales, gastronómicas y religiosas fue clave para atraer visitantes y dinamizar la actividad en toda la provincia.
El resultado dejó un balance positivo para el sector, en una de las fechas más importantes del calendario turístico.
