Un fin de semana sangriento sacudió a Colombia con una escalada de violencia sin precedentes en las regiones de Cauca y Valle del Cauca. Según reportes oficiales, se registraron 26 ataques coordinados entre el viernes y el sábado que dejaron un saldo de 20 fallecidos y decenas de heridos. El episodio más atroz ocurrió en la vía Panamericana, donde la explosión de un cilindro bomba contra un colectivo y varios vehículos particulares detenidos por un corte de ruta provocó una masacre en pleno día.
El ataque en el sector de «El Túnel», jurisdicción de Cajibío, afectó a más de 14 automóviles y destruyó parte de la infraestructura vial de una de las carreteras más estratégicas del país. Las autoridades colombianas atribuyeron esta ofensiva sistemática a la columna «Jaime Martínez», una facción disidente de las antiguas FARC que responde al mando de Iván Mordisco. El uso de drones, explosivos y hostigamientos armados marcó un cambio en la táctica de estos grupos, generando pánico en la población civil.
Esta ola de terrorismo ocurre en un momento de extrema sensibilidad política, a poco más de un mes de las elecciones presidenciales del 31 de mayo. La capacidad operativa de las disidencias para bloquear rutas nacionales y atacar objetivos civiles pone en jaque la estrategia de seguridad del gobierno actual y domina la agenda de campaña. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por el uso de métodos no convencionales de ataque que dificultan la respuesta de las fuerzas militares en el terreno.
En las últimas horas, el Ejército de Colombia reforzó la presencia en el departamento del Cauca para intentar restablecer el tránsito en la vía Panamericana, aunque el clima de tensión persiste. Con el país en alerta máxima, la investigación se centra en desarticular las células urbanas que habrían prestado apoyo logístico para la colocación de los artefactos, mientras las familias de las 20 víctimas exigen justicia ante un fin de semana que ya es calificado como uno de los más oscuros de la historia reciente colombiana.
