Tras quince días de intensa búsqueda, la Justicia de México logró la captura de Erika María «N», acusada del brutal femicidio de Carolina Flores Gómez (27), ex reina de belleza mexicana. La detención se produjo en Venezuela gracias a una alerta roja de Interpol, luego de que la mujer lograra fugarse del país beneficiada por la complicidad de su propio hijo, quien demoró un día entero en denunciar el crimen ocurrido en una exclusiva zona de la Ciudad de México.
El asesinato, ocurrido el pasado 15 de abril en el barrio de Polanco, quedó registrado por una cámara de seguridad interna. En las estremecedoras imágenes se observa a Carolina huyendo de su suegra, quien la persigue con un arma de fuego. Tras escucharse los disparos, el video muestra una escena escalofriante: Alejandro, pareja de la víctima e hijo de la agresora, entra con su bebé de ocho meses en brazos y, al ver el cuerpo, pregunta qué pasó. La respuesta de su madre fue lapidaria: «Me hizo enojar; tú eres mío y ella me robó».
La madre de la víctima denunció que Alejandro le notificó la muerte recién 24 horas después, bajo la excusa de «cuidar al bebé». Ese tiempo fue vital para que la asesina cruzara fronteras. El caso ha generado una ola de indignación nacional en México, no solo por la saña del ataque, sino por la aparente frialdad del hijo de la detenida, quien se negó a entregar al menor a su abuela materna tras el femicidio.
Carolina Flores, coronada Miss Teen Universe de Baja California en 2017, se convirtió en una nueva cifra de la alarmante estadística de femicidios en México, donde mueren 10 mujeres al día por violencia de género. Actualmente, las autoridades mexicanas iniciaron los trámites de extradición para que Erika María «N» sea trasladada desde Caracas para enfrentar una pena de prisión perpetua por un crimen que conmovió al mundo de las pasarelas y la opinión pública.
