El nuevo alcalde, Emmanuel Grégoire, proclamó el «derecho a lo bello» para combatir el deterioro del espacio público en el destino turístico más visitado del mundo.
Tras años de críticas bajo la etiqueta #SaccageParis, el nuevo gobierno de la capital de Francia busca revertir la imagen de abandono que afecta incluso a zonas emblemáticas como la Torre Eiffel y Montmartre. El alcalde socialista Emmanuel Grégoire anunció este lunes una ofensiva contra la suciedad y la plaga de roedores, reconociendo el descontento de los residentes por el mobiliario dañado y la acumulación de residuos. Se estima que en la ciudad habitan entre tres y seis millones de ratas, las cuales se han vuelto un foco de quejas constantes por parte de los casi 50 millones de turistas que recibe la región anualmente.
El plan integral incluye la intervención en 1.000 puntos negros de degradación urbana, especialmente en áreas de alta afluencia como el Campo de Marte y las estaciones de tren. Entre las medidas innovadoras, la alcaldía impulsa el uso de la aplicación «Dans Ma Rue», donde los ciudadanos pueden denunciar la presencia de ratas y basura en tiempo real. Además, en algunos distritos se han formado «brigadas ciudadanas» de voluntarios para supervisar trampas y reportar nuevas madrigueras, buscando restaurar el bienestar en todos los barrios parisinos.
