Con un ticket promedio de casi $100.000, el evento digital se convierte en un termómetro del consumo. Las empresas cordobesas apuestan a liquidar stock para generar liquidez y pagar aguinaldos.
El Hot Sale 2026 arrancó en Argentina con un crecimiento en la facturación del 33,58% respecto al año anterior, aunque marcado por un consumidor mucho más racional y planificado. En Córdoba, el presidente de la Cámara Mediterránea de Comercio Electrónico, Guillermo Montenegro, señaló que el tráfico es positivo pero reconoció que la crisis económica redujo la cantidad de empresas participantes: de las 1.000 del año pasado, esta edición cuenta con unas 800.
Para muchas firmas locales, estas jornadas funcionan como «tres Navidades juntas», permitiéndoles vender en tres días lo que habitualmente venden en tres meses. Sin embargo, este año el objetivo principal es la liquidez financiera. Con descuentos que alcanzan el 50%, las marcas buscan renovar stock y recaudar fondos para afrontar compromisos inmediatos como el pago de aguinaldos. Las categorías de Indumentaria, Calzado y Salud son las más dinámicas en las primeras horas, con una fuerte dependencia de las cuotas sin interés y el envío gratuito.
